Quinta de Mil
Vinos artesanales con alma de Arribes
Arribes del Duero
Homenaje a la historia vitivinícola de Arribes
Quinta de Mil es una bodega familiar situada en Fermoselle, en el corazón de la D.O. Arribes del Duero, que nace con el propósito de rescatar la rica tradición vinícola de la zona a través de un enfoque auténtico, artesanal y de la más alta calidad.
Desde su origen, Quinta de Mil se define como un homenaje a la historia vitivinícola de Arribes y una apuesta firme por su futuro. En una bodega centenaria construida en piedra granítica, elaboran sus vinos utilizando métodos tradicionales como las ánforas de barro, apostando por variedades autóctonas en peligro como la Bruñal y la Puesta en Cruz, así como otras de renombre como la Juan García y la Malvasía.
Su gama se compone de cinco vinos de edición limitada —dos tintos, dos blancos y un rosado— cada uno elaborado con mínima intervención y mucho mimo, respetando la esencia de cada uva y celebrando la singularidad de este terroir casi olvidado.
El proyecto pretende ir más allá de la producción: recuperar un entorno agrícola con menos de 1 000 hectáreas de viñedo en toda España, cuidar el paisaje vitícola y apoyar a los agricultores locales. Todo ello motivado por un sueño personal: abandonar una vida estresante para dedicarse a una pasión que conecta profundamente con la tierra y la autenticidad.
En Quinta de Mil ejercen un cuidado artesanal en cada etapa del proceso, bajo la supervisión de su enóloga Alma, siempre priorizando la calidad por encima de la cantidad. Cada botella busca transmitir el carácter del suelo, el sentido de pertenencia a Fermoselle y el respeto por una tradición única.
Así, Quinta de Mil representa un compromiso con la recuperación de variedades autóctonas, las técnicas ancestrales y la preservación del patrimonio vitivinícola del Parque Natural de los Arribes del Duero. Cada cosecha y cada botella son el fruto de una labor consciente que une pasado, territorio y vocación.


