Bodegas Vilaplana
Vinos de altura del norte de Granada
Granada
Honestidad, tiempo y verdad en botella
Bodegas Vilaplana es un proyecto familiar situado en Caniles, en la zona norte de la provincia de Granada, donde la viña se cultiva a más de 1.000 metros de altitud. En este entorno de clima continental, gran amplitud térmica y suelos pobres en materia orgánica pero ricos en minerales, la uva madura lentamente y adquiere una personalidad marcada, fresca y expresiva. Aquí, el vino nace del respeto al lugar y del trabajo constante en el campo.
El origen del proyecto se remonta a una historia familiar profundamente ligada a la tierra. El abuelo Juan, agricultor y viticultor, elaboraba el vino tradicional del Altiplano para la familia y los vecinos del pueblo. Esa forma de entender la viña —con humildad, dedicación y paciencia— es el legado que hoy guía a la bodega. En 1996 comienza el camino actual de Bodegas Vilaplana, uniendo esa sabiduría heredada con una visión contemporánea del vino.
Luis Vilaplana y su familia deciden dar un giro a su vida y regresar al campo, formándose y apostando por una viticultura consciente y una elaboración respetuosa. En 2010 sale al mercado el primer vino, en una producción muy limitada. Con el paso de los años, el proyecto crece sin perder su escala humana, alcanzando hoy unas 45.000 botellas anuales. Actualmente, Joan Vilaplana, tercera generación, impulsa una nueva etapa centrada en la mejora de la bodega, la ampliación de espacios y el desarrollo de nuevos vinos, manteniendo intactos los valores originales.
La filosofía de Bodegas Vilaplana se basa en la mínima intervención. La vendimia es manual, la selección exhaustiva y la fermentación se realiza con levaduras autóctonas. En bodega, se acompaña al vino sin imponerle caminos, dejando que el tiempo haga su trabajo. Más allá de elaborar vino, el proyecto representa una forma de vida: recuperar la vida en el campo, sus tradiciones y su ritmo, apostando por una viticultura sostenible y regenerativa en armonía con el entorno.


