Bodegas Jiménez-Landi
Tradición vitícola de Méntrida
D.O.P. Méntrida
Respeto, tiempo y equilibrio
Bodegas Jiménez-Landi es un proyecto familiar profundamente ligado a la historia y al paisaje de Méntrida, con más de nueve siglos de tradición vitivinícola documentada en la zona. Desde 1963, la bodega apuesta por una elaboración artesanal basada en el respeto al campo, a la viña y a su fruto, entendiendo el vino como una expresión sincera del territorio y del tiempo.
La filosofía del proyecto se apoya en una viticultura honesta, sin atajos ni artificios, donde la tradición y el equilibrio con el entorno son pilares fundamentales. El trabajo en el viñedo es clave: cada parcela se cuida con atención durante todo el año para obtener uvas de la máxima calidad, base indispensable para elaborar vinos finos, expresivos y de producción limitada. El compromiso con el medio ambiente y la búsqueda de un producto sano y libre de químicos guían todas las decisiones del proyecto.
La bodega se ubica en una antigua casa solariega cuya parte más antigua data de finales del siglo XVI, donde ya se elaboraba vino en tinajas situadas en cuevas subterráneas. Este espacio histórico, hoy convertido en cementerio de botellas, conecta directamente el presente del proyecto con sus raíces. Las vinificaciones se realizan separando parcelas de los pueblos de Méntrida y El Real de San Vicente, trabajando de forma manual, sin estabilizar en frío, sin clarificar ni filtrar, y utilizando únicamente pequeñas dosis de sulfuroso en el embotellado.
Las crianzas se llevan a cabo en barricas de roble francés de tostado ligero y gran volumen, buscando respetar al máximo la identidad de cada vino y de cada parcela. El resultado son vinos ecológicos, singulares y con carácter, concebidos para despertar los sentidos y reflejar una forma de vida ligada al campo, a la paciencia y a la verdad que solo el tiempo puede aportar.


