Bodega Detilio
Herencia familiar en vinos de identidad, autenticidad y carácter
Ribera del Duero, Valladolid – Peñafiel
Desde la prestigiosa “Milla de Oro” de la Ribera del Duero
Detilio es un proyecto familiar nacido de la pasión compartida de los hermanos Francisco y Alfredo Martín San Juan, en pleno corazón de la Ribera del Duero. Su nombre rinde homenaje a sus padres, Tilio y Paquita, y a los valores que transmitieron: esfuerzo, respeto, humildad y, sobre todo, pasión.
En 2002 comenzaron a plantar su viñedo en la finca Teso la Talda, once hectáreas en la prestigiosa “Milla de Oro” de la Ribera del Duero. Un cerro de laderas y vaguadas donde el tinto fino (tempranillo) alcanza una expresión única gracias a la altitud (849 m), el microclima especial y los suelos profundos de arcilla caliza con hasta un 82% de carbonatos cálcicos.
Francisco, enólogo con más de 25 vendimias y trayectoria en bodegas emblemáticas como Pago de Carraovejas, Dehesa de los Canónigos o PradoRey, aporta la visión técnica y la experiencia. Alfredo, viticultor desde 2002, cuida cada cepa con precisión y sensibilidad, convencido de que la calidad del vino empieza en la viña.
El resultado es un proyecto boutique que apuesta por pequeñas producciones y una elaboración artesanal, respetuosa y paciente. Hoy, además de su viñedo propio en Ribera, han recuperado una bodega subterránea tradicional de más de 200 años en Palencia, donde nacen vinos como Rompecarros, elaborado en ánforas y barricas en un entorno cargado de historia.
Detilio es, en esencia, la historia de dos hermanos que transformaron una herencia familiar en vinos de identidad, autenticidad y carácter.


