Bodega Cooperativa de Viver
Proyecto colectivo del Alto Palancia
Castelló
Vino cooperativo, territorio y compromiso rural
La Bodega Cooperativa de Viver es un proyecto colectivo nacido en el Alto Palancia, donde el vino se entiende como una herramienta de cohesión social, desarrollo rural y preservación del territorio. Fundada oficialmente en 1990 —con raíces que se remontan a 1915—, la cooperativa es el resultado del trabajo conjunto de socios, consejeros y trabajadores que comparten una misma visión: perdurar en el tiempo dando respuesta a las necesidades del medio agrícola y de las personas que lo habitan.
Como entidad democrática, la Cooperativa de Viver sitúa a las personas en el centro del proyecto. La toma de decisiones se articula de forma participativa, y la gestión busca mejorar la calidad de vida de sus socios mediante una actividad agraria eficiente, innovadora y comprometida con el entorno. Hoy, la cooperativa es una empresa agroalimentaria moderna que actúa como motor económico y social del territorio.
En su bodega elaboran vinos blancos y tintos, en su mayoría amparados por la IGP Castelló. El trabajo con la viña se articula en torno a dos líneas claras: por un lado, vinos procedentes de las parcelas de mayor altitud de la provincia, bajo la gama La Piel de la Vid, donde se elaboran vinos monovarietales que expresan el carácter mediterráneo y el origen de cada variedad; por otro, vinos de coupage que combinan variedades nacionales e internacionales con un enfoque equilibrado y accesible.
La cooperativa trabaja unas 10 hectáreas de viñedo, cultivadas mayoritariamente en regadío por goteo y con prácticas de no laboreo. La vendimia se realiza íntegramente a mano, en pequeñas cajas, respetando los ritmos de maduración y priorizando la calidad de la uva. Variedades como Tempranillo, Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot o Chardonnay dan forma a vinos que reflejan el paisaje, la altitud y el compromiso colectivo que define a la Cooperativa de Viver.


