Domaine Richeaume
Viticultura ecológica histórica en Provenza
Provenza, Francia
Vinos de paisaje y agricultura viva
Domaine Richeaume es uno de los proyectos pioneros de la viticultura ecológica en el sur de Francia. Situado en Provenza, entre Rousset y Puyloubier, al pie de la montaña Sainte-Victoire, el dominio se extiende sobre un paisaje agrícola diverso donde conviven viñedos, cereales, olivos, pastos y ganado. Desde 1972, la finca se cultiva siguiendo los principios de la agricultura biológica y biodinámica (certificación Biodyvin), entendiendo la explotación agrícola como un ecosistema completo, autónomo y vivo.
La historia del dominio comienza con Henning Hoesch, antiguo profesor universitario en Estados Unidos, que decide abandonar su carrera académica tras cuestionar el impacto del progreso industrial sobre la naturaleza. De regreso a Europa, encuentra en Richeaume un enclave excepcional —antigua propiedad templaria con vestigios romanos— y comienza a cultivar viñas en ecológico cuando aún no existían certificaciones ni reconocimiento oficial para este tipo de agricultura. Su enfoque holístico, independiente de dogmas y ajeno a la producción masiva, marca desde entonces la identidad del dominio.
A lo largo de los años, se crean parcelas en terrazas sobre los terroirs más prometedores, dando origen a cuvées emblemáticas que han sido reconocidas por la crítica internacional. Parte de los vinos se elaboran incluso fuera de las restricciones de las A.O.C., en favor de una mayor libertad de expresión del lugar. Esta independencia, unida a una exigencia constante de calidad, define el carácter singular de Domaine Richeaume.
Desde 1994, Sylvain Hoesch dirige el viñedo y la bodega, continuando la visión de su padre con el mismo rigor y determinación. La vinificación se realiza de forma natural: vendimia seleccionada, trabajo por gravedad, fermentaciones con levaduras indígenas, mínima intervención y crianza en barrica. La bodega forma parte del mismo ciclo cerrado que rige el viñedo, utilizando energías renovables y sistemas pasivos de regulación térmica. El resultado son vinos profundamente ligados a su paisaje, precisos, vivos y coherentes con una filosofía que une ecología, agricultura y cultura del vino.


