Bodegas Septién
Ilusión embotellada desde Arlanza
Arlanza
Vinos con frescura, acidez, expresión varietal y profundidad
En el corazón de la D.O. Arlanza, entre viñedos centenarios y paisajes de sabina y silencio, nace Bodegas Septién, el proyecto personal de Andrés Septién, joven viticultor e ingeniero agrónomo que decidió transformar su pasión en vino.
Todo comenzó en 2020 en el garaje familiar de Santo Domingo de Silos, con la ilusión de hacer un vino diferente. Hoy, la bodega se encuentra en Puentedura (Burgos) y sigue creciendo sin perder su esencia: vinos de paisaje, de pequeña escala y gran carácter.
Las viñas se cultivan en secano, siguiendo principios de respeto al entorno y a la biodiversidad. Se encuentran en Covarrubias, Puentedura y Quintanilla del Agua, en un entorno privilegiado como es el Parque Natural de Sabinares del Arlanza. Parcelas viejas, muchas con más de 70 años, a más de 900 metros de altitud, que combinan variedades autóctonas como Tempranillo, Garnacha y Mencía. Aquí, la frescura y la acidez no se buscan, se heredan.
La bodega defiende una vinificación con mínima intervención, donde la madera no es protagonista. Sus vinos destacan por su frescura, acidez, expresión varietal y profundidad, con una interpretación propia de la zona. No buscan seguir tendencias ni estilos definidos. Como dice el propio Andrés: “Son vinos que te desubican.”
Pero lo que mejor define el proyecto es una palabra: ilusión. Ilusión por crear algo propio, por recuperar viñas que otros arrancarían, por transmitir emociones a través del vino. Y también cariño: por el territorio, por la gente que lo habita y por una manera de hacer las cosas con sentido.
A día de hoy, Andrés combina su trabajo como profesor de FP con su actividad como viticultor. El tiempo libre lo reparte entre las viñas, los libros y la bicicleta. Porque el vino también se piensa, se respira, se vive.
Bodegas Septién representa una nueva generación de Arlanza: rebelde, respetuosa y con ganas de cambiar las cosas desde lo pequeño.


